Pruebas para la detección de cáncer colorrectal

El cáncer colorrectal aparece en las células del colon o del recto. Es una de las causas principales de muerte por cáncer en los Estados Unidos. Pero cuando se lo detecta y se lo trata a tiempo, las probabilidades de lograr una recuperación completa son muy buenas. Dado que el cáncer colorrectal no suele causar síntomas en sus primeras etapas, es importante hacer las pruebas para detectarlo. Las pruebas de detección son aun más importantes si tiene factores de riesgo para este tipo de cáncer. Aprenda más sobre el cáncer colorrectal, sus factores de riesgo y las opciones para hacerse pruebas de detección. Luego hable con su proveedor de atención médica para decidir qué es lo mejor.

Corte transversal del colon sigmoide, recto y ano donde pueden verse el cáncer y un pólipo.

Factores de riesgo del cáncer colorrectal

Su riesgo de tener cáncer colorrectal aumenta si usted:

  • Tiene más de 50 años, aunque puede detectarse en personas más jóvenes.

  • Tiene antecedentes familiares o personales de cáncer colorrectal o pólipos colorrectales.

  • Es de origen afroamericano o desciende de pueblos judíos de Europa Oriental (asquenazí).

  • Tiene diabetes tipo 2, enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa.

  • Tiene un síndrome genético hereditario como el síndrome de Lynch (también conocido como cáncer colorrectal hereditario sin poliposis [HNPCC, por sus siglas en inglés]) o poliposis adenomatosa familiar (FAP, por sus siglas en inglés).

  • Tienen sobrepeso.

  • No es físicamente activo.

  • Fuma.

  • Bebe mucho alcohol (más de 2 tragos por día en el caso de los hombres y más de 1 trago por día en el caso de las mujeres).

  • Come mucha carne roja o procesada.

El colon y el recto

El colon y el recto forman parte del aparato digestivo. La comida pasa por el estómago, atraviesa el intestino delgado y luego llega al colon. En su recorrido por el colon, se elimina el agua, y los desechos restantes (heces) se hacen más solidos. Los músculos de los intestinos empujan las heces hacia el colon sigmoide. Esta es la última parte del colon. Las heces luego pasan al recto. Permanecen allí hasta que el cuerpo está listo para expulsarlas.

¿Cómo comienza el cáncer colorrectal?

Los pólipos son masas de tejido que se forman en la membrana interna del colon o del recto. En su mayoría, los pólipos son benignos, es decir, no cancerosos. Con el tiempo, algunos pólipos pueden volverse cancerosos. Se dice que son malignos. Esto sucede cuando las células de los pólipos comienzan a crecer de forma descontrolada. Con el tiempo, las células malignas se propagan por el colon y el recto. También es posible que el cáncer se propague hacia los órganos o los ganglios linfáticos cercanos e incluso a otras partes del cuerpo, como el hígado o los pulmones. Si se encuentran y se quitan los pólipos antes de que se vuelvan malignos, es posible evitar que el cáncer llegue a formarse.

Pruebas para la detección de cáncer colorrectal

Las pruebas de detección tienen la finalidad de determinar si existe un problema de salud antes de que aparezcan los síntomas. Las primeras pruebas de detección para cáncer colorrectal son las siguientes:

  • Su historia clínica. Su proveedor de atención médica le preguntará acerca de sus antecedentes médicos y los factores de riesgo de cáncer que pueda tener. Comunique a su proveedor de atención médica si un familiar suyo tuvo cáncer o pólipos colorrectales. También mencione cualquier problema de salud que haya tenido.

  • Examen físico, que puede incluir un tacto rectal. El tacto rectal quizás se haga como parte del examen físico. Para hacerlo, el proveedor de atención médica colocará en el recto un dedo con guante y lubricado. Revisará si hay alguna dureza o cambios que pudieran ser cancerosos. El procedimiento no duele y lleva menos de un minuto. El tacto rectal por sí solo no es suficiente para detectar si hay cáncer colorrectal. Además, necesitará una de las pruebas que se mencionan a continuación.

Opciones de pruebas de detección

Las recomendaciones de las pruebas de detección pueden variar según el grupo profesional. Muchos recomiendan que las personas que se encuentran en la categoría de riesgo promedio de cáncer colorrectal comiencen a realizarse análisis de detección a los 50 años. Pero la Sociedad Estadounidense contra el Cáncer (American Cancer Society) recomienda empezar las pruebas de detección a los 45 años. Su proveedor de atención médica lo ayudará a decidir qué es lo mejor para usted. También es importante que consulte con su proveedor de seguro médico.

A continuación encontrará las pruebas de cáncer colorrectal más frecuentes. La frecuencia con la que se haga las pruebas depende de su riesgo y de la prueba que hayan elegido usted y su proveedor de atención médica. Es posible que necesite comenzar antes con estos exámenes, o hacerlos con mayor frecuencia, si tiene antecedentes familiares de cáncer de colon o su riesgo es más alto por otros motivos.

Análisis de heces

Prueba de sangre oculta en las heces o prueba inmunoquímica fecal (todos los años)

Estas pruebas permiten determinar si hay sangre en las heces que no se ven a simple vista. La presencia de sangre oculta puede ser indicio de pólipos o cáncer de colon. Se analiza una muestra pequeña de heces en un laboratorio para ver si contiene sangre. La mayoría de las veces, el paciente junta la muestra en su casa usando un equipo provisto por el proveedor de atención médica. Asegúrese de saber qué hacer y siga atentamente las instrucciones. Por ejemplo, es posible que tenga que evitar algunos alimentos y determinados medicamentos antes de recoger las heces para esta prueba.

Prueba de ADN en las heces (cada 3 años)

Esta prueba se utiliza para detectar células en las heces que hayan cambiado su ADN. Es posible que estos cambios en el ADN sean indicios de cáncer o de pólipos. Esta prueba también sirve para detectar sangre oculta en las heces. Para esta prueba, debe recoger una deposición completa. Para esto se usa un envase especial que se coloca en el inodoro. El equipo contiene instrucciones sobre cómo recoger, preparar y enviar las heces. Se las envía a un laboratorio para analizarlas.

Exámenes de la vista

Colonoscopia (cada 10 años)

Esta prueba permite al proveedor de atención médica detectar y extirpar pólipos en cualquier parte del colon o del recto.

Se requiere una preparación del intestino 1 o 2 días antes de la prueba. Consiste en una dieta líquida más una solución laxante fuerte o un enema. La preparación sirve para limpiar el colon de modo que se pueda ver la membrana interna durante la prueba. Le darán instrucciones sobre cómo hacerla.

Justo antes de la prueba, le administran un medicamento para adormecerlo. Luego, el proveedor de atención médica introduce suavemente en el recto un tubo largo y flexible con una luz (colonoscopio). Se guía el colonoscopio por todo el colon. El proveedor observa las imágenes del interior del colon en una pantalla de video. Si se encuentra algún pólipo, se lo extirpa y se lo envía a un laboratorio para que lo analicen. Si no es posible extirparlo, se toma una muestra pequeña del tejido para analizarla. Si la prueba indica que podría ser canceroso, es posible que se extirpe el pólipo más adelante con una cirugía.

Deberá venir acompañado por alguien que lo lleve a su casa después de la prueba.

La colonoscopia es la única prueba de detección que le permite a su proveedor de atención médica ver todo el colon y el recto. Esta prueba también le permite al proveedor de atención médica extraer todos los trozos de tejido que se deben revisar para ver si hay cáncer.

Si se encuentra algo sospechoso en alguna otra prueba de detección de cáncer colorrectal, probablemente deberá hacerse una colonoscopia.

Sigmoidoscopia (cada 5 años)

Esta prueba es muy similar a la colonoscopia. Pero se concentra solamente en el colon sigmoide y el recto. (El colon sigmoide corresponde a los últimos 2 pies [unos 60 cm] aproximadamente que se conectan con el recto. El colon en su totalidad mide unos 5 pies [1.5 m] de largo). Al igual que con la colonoscopia, debe preparar los intestinos antes de la prueba.

Estará despierto durante el procedimiento. Pero es posible que le den medicamentos para ayudarlo a relajarse. Durante la prueba, el proveedor de atención médica guía un tubo delgado, flexible y con luz (llamado sigmoidoscopio) por el recto y la parte inferior del colon. Las imágenes se muestran en un monitor. Es posible que se extirpen los pólipos y se los envíe a un laboratorio para examinarlos.

Colonoscopia virtual (cada 5 años)

Esta prueba también se conoce como colonografía por tomografía computarizada. Se usa una serie de radiografías para formar una imagen tridimensional del colon y del recto.

Tendrá que preparar los intestinos el día antes de la prueba a fin de limpiar el colon. Su proveedor de atención médica le indicará cómo hacerlo.

Durante la prueba, se acostará en una camilla angosta que forma parte de un aparato especial de radiografías, llamado tomógrafo. Se le colocará un tubo blando pequeño en el recto para llenarlo de aire junto con el colon. Luego se introducirá la camilla en el tomógrafo y se obtendrán imágenes. Una computadora las combinará para crear una imagen tridimensional. Dado que en esta prueba se usan rayos X, usted quedará expuesto a una cantidad pequeña de radiación. Esta prueba puede realizarse sin sedantes. Si se observan pólipos o algún cambio sospechoso, tendrá que hacerse una colonoscopia para que se pueda extirpar tejido y analizarlo.

Hable con su proveedor de atención médica

Hable con su proveedor de atención médica para saber qué pruebas de detección podrían ser mejores en su caso. Cada una tiene ventajas y desventajas. Independientemente de la prueba que elija, lo importante es que se examine. Tenga en cuenta que si durante las pruebas se detecta cáncer en una etapa inicial, será más fácil de tratar y es más probable que el tratamiento funcione bien. Hacer pruebas frecuentes de detección incluso pueden prevenir el cáncer.

Nota: Si elige una prueba de detección que no es una colonoscopia y el resultado de la prueba es anormal, deberá hacerse una colonoscopia. En ese caso, no se considerará como una colonoscopia de detección, así que es posible que deba pagar deducibles y copagos. Hable con el proveedor de seguro médico para saber qué puede esperar.

Conozca su riesgo: Es posible que deba seguir otro programa de detección si tiene antecedentes personales o familiares de cáncer colorrectal. También es posible que necesite un programa diferente si tiene pólipos o determinadas afecciones hereditarias. Por ejemplo, poliposis adenomatosa familiar, síndrome de Lynch (o cáncer colorrectal hereditario sin poliposis) o una enfermedad inflamatoria intestinal, como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa. Hable con su proveedor acerca de sus antecedentes médicos para que puedan decidir el plan de pruebas de detección de cáncer colorrectal que sea el más adecuado para usted.

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